El reconocido periodista Joaquín López-Dóriga sorprendió al público al revelar, después de más de tres décadas, que en 1993 fue diagnosticado con cáncer de colon. El comunicador narró este episodio desconocido durante una charla íntima con su hija, María José, publicada recientemente en su canal de YouTube.
Durante la conversación, López-Dóriga, una de las figuras más influyentes del periodismo en México, relató que todo comenzó con fuertes dolores abdominales mientras cubría las giras del entonces presidente Carlos Salinas de Gortari para el periódico El Heraldo. En ese momento, minimizó los síntomas y optó por automedicarse con ayuda de un médico del Estado Mayor Presidencial.
“Yo le decía: ‘Dame algo para el dolor’ y seguía trabajando”, recordó el periodista.
Sin embargo, la situación se agravó tras un viaje de trabajo. Su amigo y colega Fidel Samaniego, preocupado porque lo escuchaba quejarse mientras dormía, alertó a su esposa, quien lo llevó directamente al Hospital Ángeles a su llegada a la Ciudad de México.
Un diagnóstico inesperado: cáncer de colon
Fue internado de emergencia cerca de las 10:45 de la noche. El diagnóstico inicial fue peritonitis, una condición que requería cirugía inmediata. Durante la intervención, el doctor Tomás Barrientos detectó un pequeño tumor en el colon, lo que modificó radicalmente el panorama.
“La gente se muere si no los operan. Cuando me abrieron, encontraron un tumor”, explicó.
Tras la operación, el periodista despertó con una colostomía, sin saber inicialmente lo que le había ocurrido. Fue su esposa, junto con el equipo médico, quien le informó sobre el cáncer.
Lejos de quebrarse, López-Dóriga aseguró que su respuesta fue más racional que emocional:
“Pregunté: ¿tiene cura o no? Me dijeron que sí. Entonces dije: vamos a curarlo.”
El comunicador no ofreció detalles sobre el tratamiento que siguió, pero dejó claro que superó la enfermedad y optó por mantenerlo en silencio durante más de 30 años.
Hoy, con 78 años, López-Dóriga remarcó la importancia de atenderse a tiempo y de no ignorar los síntomas. También habló del papel fundamental que jugaron sus seres queridos durante ese periodo. Su decisión de mantener en privado este capítulo de su vida, aseguró, fue para proteger a su familia y enfocarse en sanar.
Esta revelación llega apenas unas semanas después de que el periodista informara que una neumonía lo llevó al hospital y lo obligó a ausentarse por primera vez en tres décadas de su noticiero:
“Me revisaron y me dijeron: ‘te quedas’. Estuve internado y ya me curé. Gracias a la vida, gracias a Dios”, comentó recientemente.
López-Dóriga ha sido testigo y narrador de innumerables momentos históricos del país. Ahora, al contar su propia historia de lucha contra el cáncer, suma un capítulo más a su legado, esta vez desde el lado más humano y personal.








