Puebla es un estado con una riqueza cultural, natural y climática envidiable. Está dividido en siete regiones, y cada una ofrece paisajes únicos, tradiciones arraigadas y un sinfín de experiencias para quienes buscan algo más que solo descansar.
Si estás pensando en salir de la rutina durante las próximas vacaciones, aquí te presentamos tres destinos dentro del estado de Puebla que combinan naturaleza, aventura y hospitalidad, ideales para relajarte sin alejarte demasiado ni gastar de más.
Hueytamalco: Aventura entre cascadas y bambú
Ubicado al noroeste del estado, Hueytamalco es un verdadero paraíso para los amantes de la naturaleza. Su clima tropical lo hace perfecto para refrescarte en sus pozas de agua mientras exploras su exuberante entorno.
Entre sus principales atractivos están las cascadas Plan de Guinea, El Salto, El Goterón, Xoloquila y Mazolapa. También puedes internarte en las grutas de Atepetaco, o recorrer la famosa Ruta del Bambú, donde caminarás entre plantíos de esta planta milenaria.
¿Cómo llegar?
Está a unas 2 horas y media desde la ciudad de Puebla. Solo debes tomar la carretera Puebla–Teziutlán, y 25 km antes de llegar, desviarte hacia Nautla.
Honey: Naturaleza, historia y descanso
Este destino poco conocido sorprende por sus paisajes y tranquilidad. Honey se distingue por sus bosques, cascadas y senderos ideales para los aventureros, además de su agradable clima, que va de templado a frío en las zonas más altas.
Uno de sus atractivos históricos es una antigua fábrica de tintes textiles, relacionada con los orígenes del municipio. Además, puedes hospedarte en zonas de camping por solo $150 pesos, o elegir cabañas rústicas que oscilan entre los $700 y $1,000 pesos por noche.
¿Cómo llegar?
Toma la autopista México–Puebla y sigue hasta el Arco Norte. Luego desvíate hacia la federal 132 en dirección a Pahuatlán. Desde ahí verás señalamientos que te guiarán hasta Honey.
Cuetzalan: Magia, tradición y misticismo
Declarado Pueblo Mágico, Cuetzalan es un destino que parece sacado de un cuento. Sus calles empedradas, su arquitectura colonial y su neblina constante le dan un aire misterioso y encantador.
No te puedes perder su tianguis dominical, el museo etnográfico y sus plantaciones de café. Para los más intrépidos, las Grutas Aventura y la Cueva del Diablo ofrecen experiencias únicas. Y si buscas refrescarte, visita las cascadas conocidas como Las Hamacas y Las Brisas. También puedes explorar la zona arqueológica de Yohualichan, testimonio de la cultura totonaca.
¿Cómo llegar?
Desde Puebla capital, el viaje dura aproximadamente tres horas. Sigue por la autopista México–Puebla (150D), luego continúa por la 140D y después por la 129D. Finalmente, toma la ruta PUE 575 hasta llegar a Cuetzalan.
Cada una de estas ciudades tiene un encanto especial. Ya sea que busques un entorno selvático, experiencias culturales o un rincón para desconectarte del estrés diario, Puebla te ofrece todo eso… y más. ¿Listo para empacar?








