Si buscas una escapada cercana a Puebla para un fin de semana, la zona arqueológica de Quiahuiztlán, conocida como el “Pequeño Tulum” de Veracruz, es una opción imperdible. Ubicada a apenas 277 kilómetros del centro histórico poblano, esta joya arqueológica combina historia, cultura y vistas espectaculares del Golfo de México.
Historia del Pequeño Tulum
El nombre “Quiahuiztlán” proviene del náhuatl y significa “lugar de lluvia”. Según el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), este sitio cumplió tres funciones principales a lo largo de su historia: inicialmente fue una ciudad habitada por más de 15 mil personas; posteriormente, un cementerio donde se localizaron 78 tumbas; y finalmente, una fortaleza, cuya estratégica ubicación en las estribaciones del cerro permitía controlar y proteger la región.
Investigaciones recientes destacan que Quiahuiztlán tuvo un desarrollo notable desde tiempos precerámicos. Se han encontrado piezas de cerámica similares a las de Tehuacán, consideradas entre las más antiguas de México, lo que evidencia la presencia de diversos grupos humanos en la franja costera central del Golfo de México.
Qué ver y hacer en la zona arqueológica
Además de explorar los muros defensivos y restos arquitectónicos, los visitantes pueden disfrutar de vistas panorámicas únicas hacia la costa. La combinación de historia y naturaleza convierte a este sitio en una experiencia turística completa, ideal para amantes de la arqueología y la fotografía.
Horarios y costos de visita
La zona arqueológica de Quiahuiztlán abre de martes a sábado, de 10:00 a 15:30 horas. Para conocer a detalle la historia del lugar, se recomienda unirse a los recorridos guiados disponibles en el sitio.
El costo de entrada es de $75 pesos por persona, ofreciendo acceso a un espacio que combina patrimonio cultural y paisajes impresionantes.








