En Santa Isabel Cholula, Puebla, un lamentable hecho conmocionó a vecinos y defensores de animales. El pasado 1 de agosto, una perrita llamada Kia, de siete años, perdió la vida al intentar proteger a su dueña de un violento ataque con cuchillo perpetrado por su pareja sentimental.
De acuerdo con la Fiscalía General del Estado, Francisco “N”, de 41 años, insultó, golpeó y amenazó a la mujer durante una discusión. En ese momento, Kia reaccionó para defenderla, pero el agresor le cortó el cuello con el arma que portaba, causándole la muerte en el acto.
Tras el brutal ataque, elementos policiales detuvieron a Francisco “N” y lo pusieron a disposición del Ministerio Público, que lo vinculó a proceso por los delitos de violencia familiar y crueldad animal.
De acuerdo con el Código Penal de Puebla, la violencia familiar puede castigarse con penas de 2 a 8 años de prisión, más una multa de entre 50 y 200 Unidades de Medida y Actualización (UMA).
Por la muerte de Kia, el acusado podría enfrentar de 5 a 8 años adicionales en prisión, ya que el maltrato animal con resultado de muerte está tipificado como delito grave en la entidad. Si es hallado culpable, la condena total podría superar los 10 años de cárcel.








