Puebla es un estado privilegiado en cuanto a riqueza arqueológica, con ocho zonas registradas oficialmente por el Sistema de Información Cultural del Gobierno de México. Entre ellas, destaca la zona arqueológica de Cholula, considerada la ciudad viva más antigua de América, con orígenes que se remontan al año 500 a.C.
Este asentamiento, ubicado entre los municipios de San Andrés y San Pedro Cholula —a solo 6 kilómetros de la capital poblana y conectado por la conocida Recta Cholula—, ha sido testigo de grandes transformaciones culturales y políticas a lo largo de más de dos milenios.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), cuando Hernán Cortés llegó en 1519, el área central ya llevaba ocho siglos abandonada. A simple vista parecía un cerro cubierto de vegetación, pero bajo la tierra se escondía la monumental Gran Pirámide de Cholula, o Tlachihualtépetl, que en náhuatl significa “cerro hecho a mano”.
Las investigaciones arqueológicas revelan que los primeros vestigios humanos en la zona superan el milenio antes de nuestra era, aunque la ocupación más evidente comenzó en el siglo VI a.C. El primer templo se erigió sobre un manantial, y hacia el siglo II a.C. se levantó la primera pirámide, contemporánea a la del Sol en Teotihuacán.
La construcción de la Gran Pirámide actual inició en ese mismo periodo y finalizó entre los años 900 y 1100 d.C. Con una base de más de 400 metros por lado y una altura cercana a los 65 metros —sin contar el templo superior—, superó en tamaño a cualquier otra estructura mesoamericana.
No obstante, hacia el siglo VIII, Mesoamérica atravesó una crisis que provocó el declive de sus grandes ciudades. Cholula sufrió guerras, saqueos y la devastación causada por una erupción del Popocatépetl. Abandonada, la naturaleza cubrió sus restos, dando la apariencia de un cerro hasta que las excavaciones del siglo XX revelaron su grandeza.
Hoy, Cholula sigue siendo un símbolo vivo del pasado prehispánico y un destino imprescindible para quienes desean explorar la historia más antigua de México.








