Pocos saben que la Dra. Lilia Cedillo Ramírez, actual rectora de la BUAP, luchó desde niña contra el asma crónica, una condición que no solo marcó su infancia, sino que terminó inspirando su carrera científica. Lejos de limitarse, su padecimiento fue el motor que la llevó a estudiar biología y más tarde a convertirse en una reconocida investigadora en microbiología.
De paciente a científica: así nació su vocación por la medicina
En entrevistas pasadas, Cedillo ha compartido que, debido al asma, pasó gran parte de su niñez en hospitales y laboratorios, algo que despertó en ella una curiosidad natural por entender cómo funcionan los microorganismos. Este interés la llevó a estudiar Biología en la BUAP, donde más adelante obtendría también una maestría. Posteriormente, realizó su doctorado en Ciencias con especialidad en Microbiología en el Instituto Politécnico Nacional.

Su tema de investigación principal han sido las enfermedades respiratorias, en especial aquellas causadas por virus y bacterias comunes en personas con asma. Irónicamente, su enfermedad infantil se convirtió en su campo de especialización.
Ciencia con sentido humano: su legado antes del rectorado
Antes de asumir la rectoría de la BUAP en 2021, Lilia Cedillo ya había dejado huella como académica y científica. Publicó decenas de artículos científicos y dirigió investigaciones sobre infecciones respiratorias, virus y vacunas. También se desempeñó como directora del Centro de Detección Biomolecular de la universidad y fue una figura clave durante la pandemia de COVID-19, liderando estrategias para el retorno seguro a clases.

Inspiración para jóvenes: una rectora que entiende la adversidad
Su historia personal es un ejemplo de superación, perseverancia y compromiso con la salud pública y la educación. Hoy, como primera mujer en dirigir la BUAP, Cedillo no solo lidera con sabiduría académica, sino con la empatía de alguien que ha enfrentado desafíos reales desde pequeña.








