En un entorno universitario cada vez más exigente y plural, elegir a una líder que combine experiencia, sensibilidad humana y compromiso académico es clave. Por eso, Lilia Cedillo Ramírez se ha consolidado como una de las figuras más valoradas en la historia reciente de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP). Pero… ¿qué la hace realmente diferente?
Aquí te presentamos 5 razones claras y actuales para elegir a Lilia Cedillo como rectora de la BUAP.
Es una científica con vocación humana
Lilia Cedillo no es solo investigadora con doctorado en microbiología, sino también una divulgadora incansable. A través de programas como “La ciencia es algo metiche”, ha acercado la ciencia a la comunidad con un lenguaje claro, empático y accesible. Su trayectoria en temas de salud, virología y educación la convierte en una líder académica con compromiso social.
Lidera con energía, disciplina y ejemplo
Quien ha corrido más de 30 maratones sabe de constancia, esfuerzo y visión a largo plazo. Lilia Cedillo aplica la misma disciplina en la gestión universitaria: escucha, analiza y actúa. Además, promueve activamente el bienestar físico, emocional y mental entre estudiantes, trabajadores y docentes.
Promueve el diálogo, no la imposición
A diferencia de liderazgos verticales, Cedillo ha apostado por una BUAP incluyente, dialogante y con identidad propia. Escucha a los estudiantes, respeta la autonomía de las facultades y fortalece puentes con sectores académicos, sociales y gubernamentales sin comprometer la esencia universitaria.
Impulsa la inclusión con hechos, no solo discursos
Durante su gestión, Cedillo ha implementado acciones innovadoras como la prevención del suicidio en lenguas originarias, la eliminación de cuotas en comunidades marginadas y programas de apoyo a mujeres, personas indígenas y personal administrativo. Su visión es clara: una universidad más equitativa es una universidad más fuerte.

Es cercana, genuina y muy querida por la comunidad
Muchos la llaman con cariño “la tía Lilia”, porque no solo dirige, sino que acompaña, escucha y celebra con la comunidad BUAP. Se le ve en eventos estudiantiles, ferias, caminatas, en redes sociales… y siempre con una sonrisa honesta. Su calidez la hace accesible, sin perder la autoridad que su experiencia le otorga.








