Las iglesias forman parte del paisaje cotidiano de Puebla y son una muestra de la importancia que tuvo la ciudad durante el periodo virreinal.
Una caminata por el Centro Histórico de Puebla puede convertirse rápidamente en un recorrido arquitectónico. En pocas calles es posible encontrar templos de diferentes épocas y estilos.
La abundancia de iglesias no es una casualidad. La ciudad adquirió una gran importancia durante el periodo virreinal y se convirtió en un espacio donde diferentes órdenes religiosas establecieron conventos, templos y colegios.
La Catedral
La Catedral de Puebla es uno de los edificios religiosos más representativos de la ciudad.
Su construcción se desarrolló durante un largo periodo y su arquitectura reúne diferentes elementos que permiten observar la evolución del proyecto.
Santo Domingo y la Capilla del Rosario
Uno de los ejemplos más destacados del barroco poblano se encuentra en el templo de Santo Domingo.
En su interior se encuentra la Capilla del Rosario, reconocida por la riqueza de su decoración.
Los templos como parte de la ciudad
Las iglesias no solamente funcionaron como espacios religiosos.
Durante siglos estuvieron relacionadas con actividades educativas, sociales y culturales, por lo que su presencia contribuyó a definir la estructura urbana de Puebla.
Un patrimonio que permanece
Actualmente, estos edificios son visitados tanto por motivos religiosos como culturales y turísticos.
Su arquitectura permite conocer parte de la historia de la ciudad incluso para quienes no tienen conocimientos especializados sobre arte o historia.
Mirar hacia arriba
Una de las mejores formas de descubrir estos espacios es caminar lentamente por el Centro Histórico.
En las fachadas pueden encontrarse detalles que fácilmente pasan desapercibidos cuando se recorren las calles con prisa.








