Habitantes de San Andrés Cholula solicitaron la intervención del Gobierno del Estado ante la actividad registrada en el predio conocido como Rancho La Virgen, ubicado dentro del perímetro protegido de la zona arqueológica de Cholula.
La petición surgió luego de que vecinos reportaran el ingreso de vehículos pesados y unidades cisterna al inmueble, situación que generó cuestionamientos sobre las actividades que se realizan en el lugar y un posible aprovechamiento de recursos hídricos.
El 22 de junio, el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) colocó sellos de suspensión de obra en el predio, argumentando que se había introducido maquinaria pesada sin las autorizaciones correspondientes y debido a las restricciones que existen en esta zona por su valor arqueológico.
Vecinos mantienen preocupación por el predio
A pesar de la suspensión, habitantes señalaron que continuaba el movimiento de camiones de carga y observaron unidades con la leyenda “Agua para el Bienestar”, lo que incrementó las dudas entre los pobladores sobre el uso y traslado de agua en el sitio.
Ante esta situación, los inconformes formaron una cadena humana en las inmediaciones del predio y solicitaron establecer una mesa de diálogo formal con autoridades estatales y municipales para conocer el proyecto y esclarecer las actividades que se desarrollan en el lugar.
Ayuntamiento reporta inspección
La Secretaría de Agua Potable, Drenaje y Alcantarillado de San Andrés Cholula realizó una inspección en el inmueble el 25 de junio.
Tras la revisión, el gobierno municipal informó que el terreno pertenece al Gobierno del Estado de Puebla y que las actividades observadas correspondían a trabajos de limpieza, mantenimiento y acondicionamiento relacionados con un proyecto de estacionamiento.
La inspección municipal tampoco detectó perforaciones de pozos profundos ni evidencia actual de extracción ilegal de agua, de acuerdo con el reporte difundido por las autoridades.
El caso generó un llamado de los habitantes para que exista mayor claridad sobre las actividades que se realizan en un espacio ubicado dentro de una zona con restricciones federales, particularmente por la importancia arqueológica y ambiental del área.
Los pobladores convocaron a una reunión para el 29 de junio, con la intención de dar seguimiento a sus inquietudes y solicitar información sobre el futuro del predio.








