Enclavadas entre antiguos cráteres y formaciones geológicas únicas, las llamadas “esmeraldas volcánicas” de Puebla son una serie de lagunas que cautivan con sus intensos tonos verdes y azulados. Cada una de ellas posee características físicas y químicas peculiares, formadas hace millones de años por la actividad volcánica.
Este circuito natural ofrece una experiencia visual inolvidable y representa una excelente opción para una escapada de fin de semana. Aquí te presentamos las siete lagunas que conforman esta ruta mágica:
1. Laguna de Aljojuca
Ubicada en el municipio del mismo nombre, esta laguna salada ocupa un antiguo cráter volcánico de aproximadamente un kilómetro de diámetro y hasta 400 metros de profundidad. Durante el invierno, sus aguas cambian de color, pasando de un azul intenso a un verde esmeralda, lo que la convierte en un espectáculo natural fascinante. Está a una hora y media de la ciudad de Puebla.
2. Laguna de Atexcac
Situada en San Luis Atexcac, dentro del municipio de Guadalupe Victoria, esta laguna destaca por su tono azul turquesa y el aroma a azufre que proviene de la cercanía con los volcanes Las Derrumbadas. Desde aquí se puede contemplar el Pico de Orizaba en días despejados. Se localiza a 40 minutos de Aljojuca.
3. Laguna de Alchichica
Conocida como “el mar de Puebla”, esta laguna salada se extiende a lo largo de dos kilómetros de diámetro y alcanza una profundidad de 60 metros. Su belleza atrajo al oceanógrafo Jacques Cousteau, y se dice que en la antigüedad fue un lugar ceremonial. Se encuentra en el municipio de Tepeyahualco y es protagonista de leyendas, como la de una sirena que habita en sus profundidades.
4. Laguna La Preciosa
Esta joya natural se ubica cerca de Guadalupe Victoria, a media hora de la localidad de La Muralla. Su nombre hace honor a la belleza que ofrece. En temporada invernal, sus aguas adquieren un matiz rojizo gracias a un tipo de alga que habita en su interior. Es un refugio para aves, anfibios y otras especies silvestres.
5. Laguna de Quecholac
Situada en Guadalupe Victoria Huecapan, esta laguna de 1.2 kilómetros de diámetro y 40 metros de profundidad se encuentra rodeada de formaciones rocosas y vegetación. Es un sitio ideal para actividades como la pesca de charales y truchas arcoíris. En sus orillas, los tulares albergan aves acuáticas y pequeños mamíferos.
6. Laguna de San Miguel Tecuitlapa
Aunque actualmente está seca, esta laguna ubicada en el municipio de Esperanza fue en su momento un punto de encuentro para las comunidades locales. Su cráter albergaba un islote en el centro, y era utilizado por las familias como zona de recreo. Hoy permanece como un sitio cargado de historia y memoria colectiva.
7. Laguna de Patlanalán
A tan solo 15 kilómetros de Quimixtlán, esta laguna es uno de los secretos mejor guardados de la región. El acceso por camino de terracería se ve recompensado por la serenidad de sus paisajes, donde la naturaleza aún conserva su estado más puro. Es un lugar perfecto para desconectarse y disfrutar de un entorno tranquilo.
¡Aventúrate a descubrirlas!
Estas siete lagunas no solo ofrecen paisajes de ensueño, sino también la oportunidad de reconectar con la tierra y con la historia volcánica de Puebla. Cada una guarda una esencia particular, convirtiéndolas en destinos ideales para quienes buscan naturaleza, misterio y belleza en un solo viaje.








