La propuesta busca ofrecer alta protección contra los rayos ultravioleta, mayor duración y una alternativa para personas con piel sensible o albina.
Para obtener el grado de licenciatura en Química Farmacobióloga, Joanna Conde Audey, alumna de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP, desarrolló un bloqueador solar en polvo a partir de nanomateriales como el óxido de zinc y componentes naturales, entre ellos el betacaroteno extraído de la zanahoria.
El proyecto, realizado con la asesoría del investigador José Albino Moreno, tiene como propósito desarrollar un producto eficaz, con alta protección frente a los rayos ultravioleta (UV) y un efecto prolongado. De acuerdo con la estudiante, los protectores solares convencionales contienen sustancias químicas que pueden provocar irritaciones en personas con piel sensible o albina, por lo que esta propuesta busca atender las necesidades específicas de este sector.
Una alternativa a los protectores convencionales
Como parte del desarrollo, se realizó la caracterización del betacaroteno para comprobar que cumpliera con propiedades fotoprotectoras. Los estudios determinaron, además, que este componente no afecta la epidermis y cuenta con propiedades antiinflamatorias y antibacterianas.

Posteriormente, el producto fue sometido a pruebas en pieles sensibles y de tez blanca. Los resultados fueron favorables, ya que no se registraron irritaciones ni efectos adversos durante las evaluaciones realizadas.
A diferencia de los protectores solares tradicionales, disponibles principalmente en crema, gel o spray, la propuesta de la estudiante consiste en un nanopolvo que es absorbido por la piel. Asimismo, destaca por ser una alternativa de menor impacto ambiental y por su duración prolongada: una sola aplicación al día sería suficiente, mientras que los protectores convencionales suelen requerir reaplicaciones cada cuatro horas.
Investigación con potencial de patente
Conde Audey destacó que los conocimientos adquiridos durante su formación universitaria fueron fundamentales para desarrollar esta línea de investigación enfocada en nanomateriales, con el acompañamiento del doctor Albino Moreno.
“El producto fue probado en personas con piel sensible y albinas, obteniendo resultados positivos, alentadores y sin efectos adversos”, señaló la estudiante.
Además de contribuir a su proceso de titulación como Química Farmacobióloga, el proyecto abre la posibilidad de continuar con el desarrollo tecnológico del producto y dar paso a una solicitud de registro de patente.








