Los colibríes son aves diminutas, pero llenas de energía, color y simbolismo. Con su vuelo ágil en todas direcciones y su papel clave como polinizadores, estas pequeñas criaturas son esenciales para el equilibrio ecológico. Hoy más que nunca, necesitan de nuestra ayuda para sobrevivir ante amenazas como la contaminación y la pérdida de su hábitat.
El programa “Adopta un colibrí”, impulsado por el Santuario de Colibríes del Parque Naucalli en Naucalpan, Estado de México, tiene como objetivo generar conciencia y fomentar acciones concretas para proteger a estas aves. A diferencia de lo que su nombre pudiera sugerir, la iniciativa no promueve tener colibríes en cautiverio, sino más bien crear condiciones adecuadas para su supervivencia en libertad.
Adoptar un colibrí significa comprometerse a ofrecerles alimento mediante bebederos seguros, plantar especies florales que les nutran y contribuir a su conservación desde casa.
¿Qué incluye la adopción?
Quienes deseen sumarse al programa pueden adquirir el Kit Colibrí, que tiene un costo de 500 pesos e incluye:
- Certificado de adopción simbólica
- Guía digital para aprender a cuidar su hábitat
- Calendario ilustrado
- Dije en forma de colibrí
- Reconocimiento en redes sociales del proyecto
- Álbum digital con música de Diana Bellini, cantante y creadora de esta iniciativa
Este kit está disponible a través de la cuenta oficial de Instagram del proyecto y es una forma de involucrarse activamente en la protección de esta especie.
¿Por qué es tan importante protegerlos?
México alberga 59 especies de colibríes, de las cuales 13 son endémicas, es decir, solo se encuentran en nuestro país. Además de su belleza y valor cultural, cumplen una función clave en la polinización. Al alimentarse del néctar de las flores, transportan polen y permiten la reproducción de numerosas especies vegetales.
Algunos de los colibríes más comunes en la Ciudad de México son:
- Pico ancho
- Corona violeta
- Berilio
- Opaco
- Oreja blanca
- Garganta rubí
Estas aves miden entre 5 y 12 centímetros, y pueden mover sus alas hasta 80 veces por segundo. Además del néctar, se alimentan de pequeños insectos para cubrir sus necesidades de proteína.
Otros espacios dedicados al colibrí
Además del Santuario en Naucalpan, existen otros refugios que trabajan por el bienestar de estas aves:
- Santuario de Colibríes de Puebla, en San Francisco La Unión, Tlahuapan
- La Casa Colibrí, en el Parque Ecológico de Tlalpan, Ciudad de México
- Refugio de Colibríes de Catia Lattouf, en Polanco, CDMX, especializado en la rehabilitación de aves heridas
Gracias a su cercanía con la capital, el santuario de Naucalli es una excelente opción para quienes viven en la CDMX y desean participar en esta causa.
Cómo puedes ayudar desde casa
Aunque no podemos tener colibríes como mascotas, sí podemos hacer mucho por ellos:
- Plantar flores tubulares como salvias, bugambilias o lavandas
- Instalar bebederos especiales con agua azucarada, sin colorantes
- Evitar el uso de pesticidas o herbicidas en jardines y balcones
Acciones como estas, sumadas al programa Adopta un Colibrí, permiten que estas aves sigan volando libres, cumpliendo su función como polinizadores, y llenando de vida nuestros ecosistemas.








