La Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) de Puebla confirmó la detención del chofer que abandonó el cuerpo de Wilivaldo N., un comerciante dedicado a la venta de quesos, en el barrio de Analco. El titular de la SSC, Félix Pallares Miranda, detalló que la acción se realizó en coordinación con la Fiscalía General del Estado, encargada de las investigaciones.
El detenido admitió haber recibido un pago por trasladar y abandonar el cuerpo de la víctima, quien presuntamente fue asesinado por narcomenudistas ligados a La Familia Michoacana.
Investigación apunta a posibles vínculos con crimen organizado
Pallares Miranda señaló que aunque no se ha confirmado plenamente la relación de los responsables con organizaciones de presencia nacional, los grupos investigados en el Centro Histórico de Puebla han estado involucrados en delitos de extorsión y narcomenudeo.
El funcionario destacó que el asesinato se aprovechó de la conjuntura de las Fiestas Patrias y el 15 de septiembre, aunque la movilización policial durante estos días permitió controlar otros incidentes.
A través del análisis de cámaras de vigilancia, las autoridades identificaron las placas de la camioneta involucrada, utilizada para trasladar el cuerpo desde el Mercado Morelos hasta Analco. Además, dos personas fueron detenidas en el estado de Guerrero, presuntamente vinculadas a la venta del vehículo del comerciante.
Dentro de las investigaciones también aparecen cuatro líderes narcomenudistas del Mercado Morelos: “El Andrés”, “El Chacortita”, “La Sandy” y “La Coca”, quienes operarían bajo el nombre de La Familia Michoacana.
Wilivaldo N. fue visto por última vez el 13 de septiembre en la colonia 10 de Mayo. Su cuerpo fue encontrado junto con dos mensajes de advertencia dirigidos a líderes de organizaciones de vendedores ambulantes, como Simitrio de la Unión Popular de Vendedores Ambulantes (28 de Octubre) y El Fede de Fuerza 2000, así como a otros líderes narcomenudistas. Las cartulinas estaban firmadas por La Familia Michoacana (FM).
El titular de la SSC reiteró que se mantienen reuniones periódicas con autoridades estatales y federales para analizar la situación en Puebla, compartir información de inteligencia y fortalecer las estrategias de seguridad. Las investigaciones continúan para esclarecer los hechos y determinar todos los responsables del asesinato.








